Audiolibros LibriVox
La Princesa bizantina
Cábeme la honra de contar la historia del caballero franco Brandimarte de Normandía, flor de la nobleza cristiana y vá…
Una carta a Dios
La casa -única en todo el valle- estaba subida en uno de esos cerros truncados que, a manera de pirámides rudimentarias, dejar…
El marido confesor
Hubo, en otra época, en Rímini, un comerciante, muy rico en tierras y en metálico, con mujer bonita y de primaverales a…
Chac Mool
Hace poco tiempo, Filiberto murió ahogado en Acapulco. Sucedió en Semana Santa. Aunque había sido despedido de su empl…
Carta a dos desconocidas
Todavía no sé cuál es tu nombre. Te siento tan mía que llamarte de algún modo sería como separarm…
Una modesta proposición
Para prevenir que los niños de los pobres de Irlanda sean una carga para sus padres o el país, y para hacerlos úti…
Filósofo y casado
En la solana estaba ya puesta la mesa, vestida ricamente con finísimo mantel bordado por manos de monjas, y rizadas servilletas de pr…
Julio. El sueño del segador
Florencio era un galleguito que había abandonado su poética aldea para ir a una tierra distante con una cuadrilla de segadores…
El Niño Con Leucemia
el ultimo sueño de un niño con leuzemia el ser un bombero se iso realidad
La casa del juicio
La comedia de las equivocaciones
Muerte, no seas mujer
Estás dormida a dos metros de mí.
En lugar de escribir me pongo a mirarte.
¡No hay nada que decir!
…
La señorita Julia
La señorita Julia, como la llamaban sus compañeros de oficina, llevaba más de un mes sin dormir, lo cual empezaba a dej…
La protagonista
Las madres se reunían algunas mañanas en la cafetería de la esquina después de dejar a los niños en el …
Los muchachos
-¡Volodia ha llegado! -gritó alguien en el patio.
-¡El niño Volodia ha llegado! -repitió la criada Natalia …
Tres héroes
Cuentan que un viajero llegó un día a Caracas al anochecer, y sin sacudirse el polvo del camino, no preguntó dó…
Historia de Heródoto
Reseña de la armada griega reunida en Artemisio, donde atacada por la de Jerges, y despues de dos combates se re tira hácia Sa…
Soliloquio de un solterón
Me miro el dedo gordo del pie, y gozo.
Gozo porque nadie me molesta. Igual que una tortuga, a la mañana, saco la cabeza debajo la cap…
Mi amor por tí
Mi amor por ti es mucho más que amor,
es algo que se amasa día a día,
es proyectar tu sombra junto a m&iacu…
La lotería del diablo
El diablo es vicioso, grandemente vicioso; y dentro de su impuro ser no hay vicio que no llegue a la plenitud. Porque de no ser así, …