Poesía
Memnón
Dormitando su vida el cocodrilo,
Bebe sangre del sol en la ribera,
Mientras toma el beduino de cantera
La esfinge que en l…
Mi retablo de Navidad
I
El niño Dios
De toda la pintoresca variedad del Nacimiento vistoso, -con el divino Infante, la Madre doncella, el Esposo pl&aacu…
Acuarela
Primavera. Ya las azucenas floridas y llenas de miel han abierto sus cálices pálidos bajo el oro del sol. Ya los gorriones tor…
Cutufato y su gato
Quiso el niño Cutufato
Divertirse con un gato;
Le ató piedras al pescuezo,
Y riéndo…
Paisaje
Hay allá, en las orillas de la laguna de la Quinta, un sauce melancólico que moja de continuo su cabellera verde, en el agu…
Atrás la flaca
Al viento se encomienda, al mar se entrega,
conjura un áspid, ablandar procura
con tiernos ruegos una peña dur…
A una dama bizca
Si a una parte miraran solamente
vuestros ojos, ¿cuál parte no abrasaran?
Y si a diversas partes …
Luz
¿Adónde el alma incierta
pretende el vuelo remontar ahora?
¿Qué rumor de otra vida la de…
Los gallos
Al amanecer el mar le entró por la nariz y la boca, estremeciéndolo.
-¡Qué salado es, carajo!
Probó a move…
El galgo viejo y su amo
"Señora - diz la vieja-, ¿por qué soy reprobada?
Cuando traigo regalos siempre soy halagada;
hoy, con …
Fue el día en que del sol palidecieron
Fue el día en que del sol palidecieron
los rayos, de su autor compadecido,
cuando, hallánd…
Porque dejaste el mundo
Porque dejaste el mundo de dolores
buscando en otro cielo la alegría
que aquí, si nace, sólo dura un día,
y es…
Después del baile de máscaras
Libró la última fingida voz en el aire, echó la sombra su párpado negro a la última luz, y el inmenso e…
Rocío
Esta era una rosa
llena de rocío:
éste era mi pecho
con el hijo mío.
Junta sus hojitas
para s…
Monónogo del insumiso
Homenaje a M. A.
Poseí a la huérfana la noche misma en que velábamos a su padre a la luz parpadeante de los cirios. (&i…
El hombre y el burro
Aunque parezca broma,
Conviniéronse un Hombre y un Borrico
En enseñarse el respectivo idioma;
Y el Burro... …
La navidad de la pastora
¿Conocéis sin duda el Angelus de Rosa Bonheur, esa viril pintora que quiso dejar en un cuadro, en uno solo acaso, algo de fem…
El beso
A Ismael de Arciniegas
Un día el viejo monarca de los gnomos me dijo:
–Pagado estás, oh poeta, del carmín que bulle en …
El misal rojo
En la cúspide del inmenso Árbol de la Vida floreciste. ¡Salve, por heroica, celebrada por las heridas que besan amoros…
Jesús el dulce viene
Jesús, el dulce, viene...
Las noches huelen a romero.
Oh, que pureza tiene
la luna en el sendero!
Palacios,…