Poesía
Canción
Si tú oyeras
a la amarga adelfa sollozar,
¿qué harías amor mío?
¡Suspirar!
…
Tuteémonos
Muérome por llamar Juanilla a Juana,
que son de tierno amor afectos vivos,
m…
Madrecita mía
Madrecita mía,
madrecita tierna,
déjame decirte
dulzuras extremas.
Es tuyo mi cuerpo
que juntaste en…
Hija del viento
Han venido.
Invaden la sangre.
Huelen a plumas,
A carencias,
A llanto.
Pero tú alimentas al miedo
…
El vestido blanco
Mayo, ramillete de lilas húmedas que Primavera prende a su corpino; Mayo, el de los tibios, indecisos sueños de la pubertad; M…
Aquella tarde
Aquella tarde, al decirle
que me alejaba del pueblo,
me miró triste, muy triste,
vagamente sonriendo.
Me dij…
Rimas Sacras
Cuando me paro a contemplar mi estado
y a ver los pasos por donde he venido,
me espanto de que un hombr…
Lo fatal
Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque ésa ya no siente,
pues no hay dolor …
El sol, la rosa y el niño
El sol, la rosa y el niño
flores de un día nacieron.
Los de cada día son
soles, flores, niños …
Biografía breve
Pedro Salinas nació en Madrid en 1891 y murió en Boston, 1951.
Poeta español, miembro de la Generación del 27, e…
Invernal
Noche. Este viento vagabundo lleva
Las alas ateridas
Y heladas.
El gran Andes
Yergue al inmenso azul su blanca cima.
La nieve cae en c…
Senos de viuda
Los senos de viuda se abren en la negrura profundamente blancos. Parece que habían de ser blancos y negros, o el uno blanco y el ot…
Dura necesidad
Dura necesidad, madre afrentosa
de la vergüenza y vil atrevimiento,
escuridad del claro entendimien…
A la capilla del Pilar de Zaragoza
Estos que levantó de mármol duro
sacros altares la ciudad famosa,
a quien del Ebro la corriente undosa…
Mi mal
En vano ansiosa tu amistad procura
adivinar el mal que me atormenta;
en vano, amigo, conmovida
intenta revelarlo mi voz a tu ternura.
…
La gallina y el cerdo
Bebiendo una Gallina
De un arroyuelo,
A cada trago alzaba
La vista al Cielo,
Y con el pico&n…
La liberalidad
Pobre y miserable un día
llegó a los pies de Alejandro
el doctísimo Tebandro,
celebrado en la poes&ia…
Oración de Nochebuena
Infante-Dios: el pálido bardo meditabundo
canta el advenimiento del divino tesoro,
y, ante quien da su vida al corazón del mun…
La rebanadita de pan
Ya sentado a su mesita
Basilio para cenar,
en su cuarto, sin llamar,
entrósele una visita.
Era una bella señ…
A un marido cornisufrido
Cornudo eres, fulano, hasta los codos
Y
puedes rastrillar con las dos sienes;
Tan largos tendidos cuernos tienes
Que, si no los …