Memorias
El viejecito
I
Cada vez que esta rueda del año, más erizada de púas que la de Santa Catalina (a juzgar por las penas que nos trae), …
Cuento triste
¿Por qué me pides versos? Hace ya tiempo que mi pobre imaginación, como una flor cortada demasiado temprano, qued&oacut…
Noches de hotel
Se distraen las penas en los cuartos de hoteles
con el heterogéneo concurso divertido
de yanquis, sacerdotes, quincallero…
Récord de viajero de avión
Su locura era la de ser el turista aéreo que más viajes de ida y vuelta había hecho, visitando todos los aeropuertos de…
Experiencia
Desde que yo salí de Cuba
dejé de ser trovador,
cerré mis libros de estudio,
sentí enmudecer mi voz
y reventarse…
Luz
¿Adónde el alma incierta
pretende el vuelo remontar ahora?
¿Qué rumor de otra vida la de…
Noble campaña
El pueblo se vistió de domingo en honor de la comisión venida de la capital de la República: manta morena, banderas, f…
El Amigo Braulio
UN JOVEN POETA DECIDE PUBLICAR POR PRIMERA VEZ ALGUNOS DE SUS POEMAS Y ESO LE TRAE ALGUNOS PROBLEMAS
Trasero sagrado
Dígase lo que se quiera, la historia de España en los últimos veinticinco años ha sido representada en Europa po…
El zorzal
A mi rey del bosque cordobés le gustaba comer carne cruda, le gustaba imitar el ruido que hace un trapo cuando limpia los vidrios de…
En gira con Yamandú Rodríguez
En el año 32 Yamandú Rodríguez y yo hicimos una gira. Él recitaba poesía y yo tocaba el piano. Llegamos a…
Bohemia
... 11 Marzo. - No he podido renovar mi abono de 50 pesetas en el restaurant de la calle de la Montera. Sólo tengo tres duros: con …
Historia de Antoñito
- I -
Historia de Antoñito o un niño modelo
Antoñito tiene seis años. Es un niño muy bueno, que ya …
La señorita Olympe
Con la vida de la señorita Olympe Bardeau, podría escribirse una novela de costumbres provincianas, pero sería muy mon&…
Por ahí
¿Domingo?
Caramba, día de divertirse.
¡Cuánta gente! Todos suben, se alejan del centro. Yo me acerco, al rev&eac…
Juan Lanas
Bien dicen que Dios jamás olvida a los pájaros ni a los cronistas. Temí no hallar asunto para escribir mi artícu…
El nido de gorriones
Ancho, huesoso, atlético, con los hombros robustos, las piernas fuertes y el cuerpo encorvado por la edad, era el tío Roque un…
Azul pálido
Es cierto que en el primer instante, cuando me fue confirmada la noticia y tuve que rendirme a la evidencia de los hechos, protesté…
La torre de las golondrinas
I
Le Ferme des Hirondelles llamaba todo el mundo a la hacienda en aquel lejano rincón de Argelia y en verdad que tal título …
Capítulo primero
No había esperanzas: lo dijo mi abuela, mientras comíamos. Mi tío se limitó a mover la cabeza, en un gesto ambi…