Humor
El abogado de los abogados
Cuentan que el Señor no miraba con poca ni mucha simpatía a los leguleyos, prevención que justificaba el que siempre q…
Las justicias de Cirilo
Era su señoría don Cirilo Sorogastúa, subdelegado de Chachapoyas, todo lo que se entiende por una autoridad sui generi…
Libro Sin Nombre
Milla muestra el vigor y la lozanía de su talento e imaginación en esta colección de artículos que hablan a la v…
Como el pez en el agua
Llaman en Andalucía tener asaúra a una cosa que no es precisamente tener asadura, aunque algo se le parezca. Que ¿qu&ea…
La carta de recomendación
Buenos Aires está enfermo.
Lo han dejado las epidemias de cólera y fiebre amarilla, pero lo aqueja otra enfermedad interna.
Es…
El jumento del compadre Pedro
Había el año pasado, en Barletta, un sacerdote, llamado micer Juan de Barolo, cuyo beneficio no le bastaba para vivir; as&iacu…
La honda de David
Había una vez un niño llamado David N., cuya puntería y habilidad en el manejo de la resortera despertaba tanta envidia…
Adán y Evans
(Evans por un lateral con unas cuartillas en la mano.)
Aquí me presento yo, señoras y señores y niños, s…
¡Médicos, no!
Cuando despertó el muy reverendo padre Gerundio, un alegre rayo de sol besaba el obscuro suelo de su estrecha celda. Sorprendido el b…
Rafaelillo sin miedo
Aconteció lo que voy a relatar allá por los años de Maricastaña, cuando la pintoresca sierra cordobesa era pat…
Vuelva usted mañana
Gran persona debió de ser el primero que llamó pecado mortal a la pereza; nosotros, que ya en uno de nuestros artículos…
Los viajes
Érase un señor de abundantes carnes que no podía permitirse una gran ligereza al atravesar las vías de la capit…
La buenaventura
I
No sé que día de Agosto del año 1816 llegó a las puertas de la Capitanía General de Granada cier…
En este país
Hay en el lenguaje vulgar frases afortunadas que nacen en buena hora y que se derraman por toda una nación, así como se propag…
La nariz
CAPÍTULO 3
En el mundo ocurren verdaderos disparates. A veces, sin la menor verosimilitud; súbitamente, la misma nariz que and…
La pesca milagrosa
Pedro Maclas, el patrón de la Mariposa, la barca que se mecía más gallardamente en el trozo de mar que baña la…
Un consejo de ministros
Aquel Consejo de ministros se dedicó por entero a discutir el urgente problema de la colonización.
Era preciso poblar y cul…
Joselito el valiente
Durante aquellos días de revolución, el Puerto de Santa María presentaba el aspecto de una ciudad deshabitada. Los pa…
Pescador de caña
Sentado a la sombra en la orilla del río, cubierta la cabeza con un sombrero de paja de anchas alas ya bastante moreno por el uso…
El sermón de las tres horas
— ¿Pedimos otra ronda, compare?
—iCompare, que la vasté a cogé!
—¿Pero es que se me nota que he bebió? …