Horror
Los que ignoran que están muertos
Los muertos — me había dicho varias veces mi amigo el viejecito espiritista, y por mi parte había encontrado, varias veces tam…
Verónica
Fray Tomás de la Pasión era un espíritu perturbado por el demonio de la ciencia. Flaco, anguloso, nervioso, páli…
La última pena
A la hora de la siesta llovía el sol sus candentes púas en el escueto patio del Palacio de Justicia y una andrajosa muchedumbr…
La muerte
¡La había amado locamente!
¿Por qué se ama? ¿Por qué se ama? Cuán extraño es ver un s…
El Ceremonial
Narra como un joven es enviado por su familia a ser parte de un extraño y antiguo rito celebrado por su familia hace generaciones.
El tesoro del diablo
Dos caballeros de Malta tenían un esclavo que se jactaba de poseer el secreto de invocar a los demonios y obligarles a revelarle las …
Una vendetta
La viuda de Pablo Savarini habitaba sola con su hijo en una casita pobre sobre las murallas de Bonifacio. La ciudad, construida sobre un s…
Una noche de verano
El hecho de que Henry Armstrong estuviera enterrado no era motivo suficientemente convincente como para demostrarle que estaba muerto: siemp…
Quiénes serían
Por los años de 182.. . vivían en Bogotá en una espaciosa casa del camellón de Las Nieves, sitio en ese entonces…
La extraña muerte de Fray Pedro
I
Visitando el convento de una ciudad española, no ha mucho tiempo, el amable religioso que nos servía de cicerone, al pasar p…
Las lavanderas nocturnas
He aquí, en mi opinión, la más siniestra de las visiones del miedo. Es también la más difundida pues cre…
Nocturno
La amenaza había quedado en Roberto como un presagio de desgracia.
Sí, humílleme, pero algún día, si Di…
La Cegua
Hace mas de doscientos años, en un pueblito de Cartago, vivía una mujer muy hermosa, la más linda del pueblo. Bella com…
La muerte
La automovilista (negro el vestido, negro el pelo, negros los ojos pero con la cara tan pálida que a pesar del mediodía parec&…
Una velada
Varios objetos de importancia componen el ajuar del salón de la fonda. Sobre la pared blanca con su cal nueva, un retrato de Zumalac…
La araña
Jueves, 17 de marzo.
Me encuentro en un notable estado de excitación. Ya no hablo con nadie; apenas doy los buenos días a la s…
El ahogado
Sebastián dejó el montón de redes sobre el cual estaba sentado y se acercó al barquichuelo. Una vez junto a &eac…
El aparecido
La cosa del mundo a la cual los filósofos otorgan menos fe es a los aparecidos. No obstante, si el caso extraordinario que voy a cont…
Cazando nutrias
Habían salido temprano de las casas. Desde Corrientes soplaba el viento norte, cargado de ese polvillo rojizo
que levanta en sus t…
El muro
Otro leproso y yo nos arrastramos con precaución hasta el píe del muro, y miramos a lo alto. Desde el sitio donde est&aacut…